|
La boda de
Nicole
Kidman y Keith Urban
|
 |
Enfundada
en un elegante vestido marfil de Balenciaga y con un
ramo de rosas blancas, la actriz australiana Nicole
Kidman ha contraído matrimonio con el cantante de
country Keith Urban en una sencilla pero romántica
ceremonia católica, que tuvo lugar en la capilla
memorial del Cardenal Cerreti, situada sobre un idílico
arrecife en Manly, un lujoso barrio costero de Sidney.
El padre Paul Coleman, amigo de la familia, que fue el
encargado de oficiar la ceremonia católica, dijo que
la pareja se había visto inspirada por la longevidad
de los matrimonios de sus respectivos padres, que
llevan cuarenta años casados. |
|
|
Antecedentes:
Para
Kidman se trata de su segundo matrimonio, ya que
anteriormente estuvo casada con el actor Tom Cruise,
por la tradición de la iglesia de la Cienciología,
de la que el actor es seguidor. En cambio, para Urban
es su primer enlace. Kidman y Cruise adoptaron a dos
niños, Isabella, de 13 años, y Connor, de 11,
quienes después de pasar unas vacaciones con su padre
en Japón viajaron a Australia para asistir a la boda
de su madre.
La
popularidad de Kidman y Urban es enorme, y su sencilla
y tradicional boda atrajo a algunas de las más
importantes figuras de Hollywood.
Detalles
de la boda:
Entre los 230
invitados, que presenciaron el enlace en la capilla gótica,
estaban la mejor amiga de Kidman, Naomi Watts («King
Kong»), Russell Crowe y el magnate Rupert Murdoch. El
director de cine Baz Luhrmann, quien dirigiera a
Kidman en «Moulin Rouge» y en un anuncio para el
perfume Número 5 de Channel, se encargó de filmar la
romántica ceremonia. Asimismo, el actor de «X-Men»
Hugh Jackman, que protagonizará junto a Kidman la próxima
película de Luhrmann, cantó durante el culto, acompañado
de un cuarteto de cuerda de la Orquesta Sinfónica de
Sidney.
A
pesar del frío, los cientos de curiosos que esperaban
poder ver a la novia no quedaron decepcionados, ya que
de camino a la iglesia Nicole bajó la ventanilla de
su lujoso Rolls Royce blanco y saludó a la gente allí
reunida.
Lo
único que ensombreció en cierto modo el romanticismo
del momento fue la noticia publicada en el «Miami
Herald Tribune», que desvela que la pareja ha firmado
un acuerdo prematrimonial que excluye a Urban de la
fortuna de Kidman, estimada en unos 112 millones de dólares,
si cae de nuevo en la droga o el alcoholismo, que casi
acabaron con su carrera en los noventa.
La
actriz australiana, vestida con un diseño de
Balenciaga, se unió en matrimonio al cantante de
country Keith Urban en una tradicional ceremonia católica,
que hechizó a sus compatriotas y atrajo la atención
de los medios de comunicación de gran parte del mundo.
TEXTO: ABC
FOTOS: EFE, AP y AFP
|